
Un buen trabajo debe ser constante. Un momento de debilidad puede dar al traste con todo el esfuerzo anterior. Y ayer, el Comillas, muy bien en la primera parte, dejó escapar sus opciones en el primer minuto de la segunda. Una jugada, un único tanto, desembocó en goleada.
El mal estado del terreno de juego condicionó el desarrollo de un choque que arrancó comandado por el Montecarlo. Los aragoneses salieron mucho mejor al césped del Mundial e incluso pudieron adelantarse en el marcador en varias ocasiones. Sin embargo, el paso de los minutos asentó al Comillas, que juntó las líneas e incluso se mostró superior en el medio campo, con Noé, Subero y San Marcelino. Los jesuitas, pese al embarrado césped, no renunciaron a jugar el balón a ras del suelo, con rápidas acciones de ataque que dieron algún susto al Montecarlo, como dos disparos de Iñaki y Subero desde fuera del área.
Pero, como en el inicio del choque, el Comillas salió algo dormido tras el descanso. Le costaría el partido. Un minuto había corrido el reloj cuando Pascual empujaba a gol un centro de Otero. Fue un castigo muy severo nada más salir del vestuario. El Comillas ya no se pudo reponer, pese a los tímidos intentos iniciales, y el Montecarlo acabaría sentenciando en el último cuarto de hora con dos goles, el segundo Checa de cabeza y el tercero con una falta directa botada por Gabri. Finalmente, el Montecarlo no tuvo que sufrir ante un Comillas que no se pudo reponer al primer gol visitante.
Comillas: Asier, Carlos (Alberto, min. 75), San Marcelino, Ubis, Guillermo, Subero, Birigay, Iñaki, Noe, Melón (Dani, min. 30) y Benito (Álvaro, min. 68).
Montecarlo: Eduardo, Osanz, Checa, Angel, Miki, Melus (Peque, min. 76), Otero (Víctor, min. 82), Gabri, Pascual (Alberto, min. 85), Sus y Alonso (David, min. 68).
Goles: 0-1, min. 46, Pascual; 0-2, min. 75, Checa; 0-3, min. 83, Gabri.
Árbitro: Daniel Ocón, con Río y Pelegrín en las bandas. Amonestó a Birigay y Dani del Comillas y a Otero y Alberto del Montecarlo.