Las obras de reforma de la avenida de Burgos tenían un claro objetivo: terminar de reconvertir una zona inicialmente industrial, en una zona urbana y totalmente integrada, una gran avenida de acceso a la ciudad, con permeabilidad para el tráfico y comodidad para peatones y vecinos.
El presupuesto supone alrededor de 1.350.000 euros y las actuaciones principales son sobre todo, convertir la acera norte en un bulevar con dos líneas arboladas y numerosos mobiliario urbano. Asimismo, se ha acondicionado la acera sur creando nuevas aceras para peatones y dejando parte con aparcamientos para seguir dando servicio a los establecimientos comerciales.
También se ejecuta una nueva rotonda entre Avenida de Burgos y Portillejo para facilitar el acceso rodado a la ciudad, un nuevo paso elevado para peatones en la calle Donostia y se han renovado la mayor parte de las infraestructuras de servicios.
El objetivo es compatibilizar los usos residenciales e industriales, para ello se mejorarán los colectores, habrá nuevo alumbrado público y se creará una acera de siete metros en el lado derecho, en dirección a Burgos.